Recuperando La Memoria Histórica Del Pueblo Mapuche

Autor: Gay, Claudio, 1800-1873

La región del Bio Bío ha sido un territorio emblemático desde el punto de vista histórico y de la conformación de la identidad de nuestro país hasta nuestros días.

En este vasto y diverso territorio ocurrieron hechos importantes desde el punto de vista de la ocupación española durante los siglos de la conquista, y las diversas acciones y estrategias de resistencia desde el Pueblo Mapuche, quienes desde épocas ancestrales fueron residentes de aquellas amplias localidades existentes hasta el día de hoy.

En este sentido, los parlamentos aparecen como una instancia política de representación de dos instituciones culturales, la Mapuche y la española, entremedio de diálogos, consensos, acuerdos y desacuerdos entre complejas relaciones interétnicas en un contexto adverso y de resistencia.

En la actualidad rememorar los diversos hitos históricos del Pueblo Mapuche, es fundamental para nutrirnos de un conocimiento que ha sido parte de la identidad cultural actual de nuestro territorio.

En este sentido, el territorio marca y denota identidad cultural, en tanto, asigna un sentido de pertenencia y permite proyectar a las nuevas generaciones memorias significativas en torno al pasado, sus líderes, hechos históricos relevantes.

La memoria histórica de los integrantes de un pueblo, es un legado patrimonial importante para sustentar las bases culturales que devienen del pasado, ya que a través de la historia se proyecta el presente y se construye la identidad futura de una cultura.

Una gran parte de nuestros hitos y acontecimientos importantes respecto de la historia Mapuche, es parcializada y concentrada mayoritariamente desde una perspectiva foránea, ajena, y desvinculada de nuestra identidad cultural. Por lo tanto, es importante aprender desde una mirada profunda, contextualizada según nuestra propia pertinencia y con directrices culturales propios.

Autor: Rodruíguez, Tirso, 1871

Parlamentos

Concepción 1619, Biblioteca Nacional de Chile

El parlamento es una mezcla o un elemento hibrido entre dos instituciones, una de tradición mapuche y otra de tradición española (Zavala, 2017).

Actualmente solo existe información escrita respecto de los parlamentos  (desde el punto de vista de los españoles) y no del contexto-cultural   Mapuche que se daban en estos encuentros.

Algunos historiadores señalan que los lideres Mapuche eran quienes solicitaban a los españoles los Parlamentos para generar medidas de mediación ante alguna situación que les preocupara, señales de guerra, robos, usurpaciones de terreno, entre otros.

Por otro lado, los Parlamentos renacían cuando se realizaba un  cambios de la autoridad española, es decir, cada vez que entraba un nuevo gobernador tenían que ratificar los tratados.  Los Mapuche iban a pedir que el nuevo gobernador ratificara las paces, u otro acuerdo estipulado con anterioridad. Por lo tanto, la realización de los Parlamentos también dependían de la cronología de los gobiernos españoles.

Desde el siglo XVII y la mitad del siglo XVIII se ve cómo evoluciona la institución del Parlamento, ya que en este periodos se realizaron los encuentros más grandes, masivos, e importantes, dadas las dimensiones y los periodos históricos del momento. A estos acontecimientos se le llaman Parlamentos Generales, dada la magnitud de la presencia territorial de líderes Mapuche de toda la región, los cuales superaban en algunas ocasiones las 6.000 personas, y los diálogos entre Mapuche y españoles duraban cerca de 2 a 3 meses.

Generalmente también había un parlamento después de una rebelión, o bien cuando había peligro de una rebelión según la coyuntura política del momento.

Para los Mapuche, mientras más representantes territoriales hubieran mayor alcance e impacto tenían los acuerdos, porque si algún representante no estaba presente, ese acto no tenía tanta validez para ellos (Zavala, 2017).

 

Koyatun

El Pueblo Mapuche, antes de la llegada de los españoles ya realizaba la practica político social denominada Kullantun, el cual podemos definir como un espacio donde se reúnen y conversan asuntos públicos, que vinculaban a los lof y a los rewes (Mariman, 2002)
De esta manera, ya existía una costumbre previa de socializar a través del discurso, el dialogo y los rituales, asuntos atingentes a sus lof y a los diversos tratados y sistemas bajo un gobierno propio.
Con los españoles, se produce un proceso hibrido de sistema para parlamentar asuntos importantes, de esta manera, para los españoles el koyatun era como una forma de negociar y activar los tratados de paz, beneficiándose de respetar las fronteras y minimizar los encuentros de guerra, en tanto, para los mapuches una forma de llevar a cabo los acuerdos de manera simbólica y ritual, además del intercambio de productos y relación interétnica con otros. (Mariman 2002)
Si bien es cierto, existían dinámicas distintas y formas distintas de ver la actividad política, el koyatun fue mimetizándose con las actividades y la forma del Parlamento, en donde primaban en un mismo espacio cultural, la posibilidad de negociar, de reafirmar acuerdos pasados y de intercambiar productos por un largo periodo de tiempo que este encuentro durase.
Parlamento de Quillin, Autor Alfonso de Ovalle (1601-1651)

Parlamento General

Los Parlamentos generales se caracterizan por ser una instancia que agrupa a diversos representantes Mapuche de vastos territorios, y con una gran representación geográfica, es decir, de los cuatro Butalmapu o Futalmapu, que en mapuzungun significa gran/ grandes tierra/territorio, y generalmente estaban atribuidos a las representaciones territoriales propias de los Mapuche: costa, llano, pre cordillera, y cordillera. Incluso también podría a grupar a los lonkos del Este del territorio Puelmapu, para legitimar con su presencia los acuerdos designados. (Mariman 2002) En estos Parlamentos generales existe aquí la figura del Capitán – Cona quien acompaña a los Lonkos en un rol de intérprete, además de asistir a algunos Werkenes o mensajeros. (Mariman 2002) Por otro lado, se denominan Parlamentos Generales, porque cada representante o lonko asiste al lugar con grandes comitivas; con caballos y un número cercano a los 600 acompañantes, que en suma reúnen a más de 6.000 personas lo que demuestra la importancia de aquellos eventos. (Mariman 2002)

El Tratado de Quilin 1641

Es el Parlamento más importante del siglo XVII, y se desarrolló a orillas del rio Quillen, el cual baja por el rio Quillen de Perquenco, pasa por Lautaro y termina en la comuna de Galvarino. Fue uno de los primeros Parlamentos generales de la época, y la magnitud de la representación de territorios Mapuche, lo hace hoy en día significativo y con una gran representación estratégica. En esta oportunidad, se llevaron a cabo rituales Mapuche, como el sacrificio de animales y otros tantos rituales religiosos con canticos y misas, las cuales de alguna manera proyectaban la voluntad de mantener la paz, frenar los ataques y matanzas entre ambos Pueblos, y la serie de conflictos suscitados hasta el momento. «Tuvo lugar este encuentro con una multitud de 65 Caciques entre los principales  que tenían debajo de su jurisdicción a 10 y 12 Caciques, eran Lincopichon, Antegueno, Liencura, D. Antonio Chicaguala y el Marquez en compañía de 150 capitanes armados con arma blanca, daban los Mapuche la iniciación con un discurso del Cacique Antegueno la matanza de una oveja y vino para formalizar sacando los corazones y con una mata de canelo forjar la ceremonia que anteponía la disposición del pueblo Mapuche a consignar la paz» (Zavala, 2015, pág. 115).   «Para después Liencura y Loncopichon recapitular las condiciones y...

Parlamento de Tapihue 1774

Este parlamento se realiza en la ciudad de Yumbel, en 1774, y reúne a representates de los cuatro Butalmapu o Futalmapu, desde el Biobío hasta Valdivia. A estos encuentros no solo acuden Mapuche y españoles, sino también funcionarios de gobierno, ejército y representantes de la iglesia. Por parte del Pueblo Mapuche, se reúnen lonkos, caciques, ulmenes, conas, entre otros. Su relevancia está dada por la magnitud del evento, los simbolismos y la formalidad que van adquiriendo un carácter normativo y de trascendencia política, como espacio de encuentro para generar decisiones importantes y negociar con los caciques, llegando a acuerdos desde las propias demandas y presentación de propuestas. Todos estos parlamentos buscan resolver en alguna medida, las discrepancias de las relaciones fronterizas, los rompimientos de los acuerdos de paz, temor a que se formen nuevas rebeliones y guerra, y finalmente renovar o recapitular los tratados pactados en años anteriores. ”Todas estas formas de intercambio constituían el rico trasfondo del discurso político que estructuraba las relaciones fronterizas” (Leon, 1993, pág. 8) Según las actas escritas, este encuentro consta con la participación de más de tres mil presentes, lo que da cuenta de las diversas dinámicas que debieron existir para generar un orden y roles...

Parlamento Negrete 1793

El parlamento de Negrete ha sido uno de los más importantes del siglo XVIII, producto de la cantidad de personas que logro reunir en el año 1973, según los escritos el número de asistentes llego a las nueve mil personas y el evento duro aproximadamente dos a tres meses, en esta oportunidad los Mapuche y los demás asistentes, instalaron carpas, ramadas e improvisaros albergues. (Instituto de Estudios Indígenas, Pablo Mariman, Compilador, 2002). La diversidad de rituales que aquí se establecieron han sido de caracteristicas unicas, y de ahí la importancia por la magnitud de este Parlamento, desde el punto de vista político.   Generalmente en estas actividades se dejaba por escrito una especie de acta, la cual después era enviada a la corona española, y detallaba minuciosamente la cantidad de asistentes, el número de lonkos, de españoles, de los traductores y la representación territorial de cada una de las localidades Mapuche, acentuando sus límites geográficos. Por otro lado, según los escritos y registros españoles, se detallan también  actividades compartidas, tales como la celebración de la misa en el caso español, y el sacrificio de animales, uso de canelos y otros rituales, desde el mundo Mapuche. En esta oportunidad, los Mapuche asisten con la intención de exponer sus propias inquietudes, ideas y...

Mapa Parlamentos Generales

Hasta el área fronteriza de la región del Bío Bio se puede constatar la realización de 34 Parlamentos, celebrados entre 1593 y 1803, instaurados como un instrumento y espacio de negociación entre españoles y Mapuche.  (Zavala, 2011)

Entre los Mapuche, existieron bandos diferenciados para los españoles: los que se subordinaban a la corona española y los que se resistían a ella.

Así, los «indios amigos» eran más aptos para recibir la doctrina cristiana y vivir en convivencia política y los «enemigos» fueron catalogados como reacios a la civilización. (Zavala 2011)

La cercanía con los Mapuche amigos sirvió como conocer las estrategias políticas para las rebeliones e ir entendiendo su comportamiento cultural.

La negociación entre españoles y Mapuche siempre fue una constante dentro del proceso de colonización, ya que sin ésta no hubiera sido posible sentar las bases de la conquista. Los españoles se vieron obligados a negociar con los jefes Mapuche, ya que sin ello no hubieran tenido el acceso al intercambio comercial, conseguir mano de obra, y avanzar en los territorios hacia el sur de Chile. (Zavala 2011)

Los Mapuche, ante de la llegada de los españoles, celebraban grandes encuentros rituales para celebrar alianzas, intercambiar productos y celebrar matrimonios.

Estos encuentros duraban de quince a veinte días aproximadamente, y todo lo acordado en el momento, se respetaba como un gran acuerdo. Además en esta instancia se intercambiaban y compraban productos. Esta actividad también es conocida como Cahuín. (el termino cahuín figura asociado al término rehue a principios del siglo XVII en Luis de Valdivia en 1606, en Zavala 2011)

Los rituales (encuentros masivos) según los escritos de Diego de Rosales (1674) se realizaban por dos motivos: para acordar la paz entre sus territorios o bien con los españoles. En este caso, los toquis generales o caciques de las provincias que promovían la paz debían ofrecer rituales a sus futuros «amigos»; según este autor jesuita «Llegaban con ramas de canelo, árbol que simboliza la paz y carneros, uno por provincia, los cuales sacrificaban en el lugar, con la sangre del corazón del carnero, ungían las hojas de canelo. Luego se entregaba el corazón y el carnero al cacique o la persona con quien se quería lograr la paz, quien dividía el corazón en pequeños trozos y se entregaban entre los presentes, quienes recibían entonces el trozo de corazón se comprometía a respetar el pacto así sellado». (Zavala, 2011), luego se pronunciaban los discursos por parte de los caciques, con las ramas de canelo en la mano. Luego bebían y comían los alimentos presentes, y disfrutaban de un gran encuentro.

Cuando se trataba de encuentros para acordar la guerra, según Diego de Rosales (1674), reemplazaban las ramas de canelo por un toqui, hacha de pedernal negro que simboliza el poder guerrero, se sacrificaban igualmente los carneros, y los objetos que se ungían con la sangre eran el toqui, las lanzas y flechas. En este caso el toqui general era quien ofrecía el ritual y el alimento sagrado a los invitados, de esta manera, quienes participaban del evento y consumían los alimentos se comprometían a ser parte de la alianza guerrera. (Zavala, 2011 en D. Rosales Historia General del Reino de Chile, 1989)

Los discursos se dirigían a los antepasados, grandes caciques y guerreros muertos, al poder del pillan (fuerza divina y espíritu de ancestros), se daban también las razones de la necesidad de hacer guerra, se pisoteaba fuertemente la tierra «haciéndola temblar» (Zavala, 2011 en D. Rosales Historia General del Reino de Chile, 1989)

Diego Rosales (1674) señala que el sistema de gobierno Mapuche se asemeja al concepto denominado democracia, ya que para cualquier asunto importante se reúnen todos con el fin de llegar a un acuerdo. Por lo mismo, los gobernadores de Chile, trataban de convocar todos los caciques cuando querían negociar, sabiendo la importancia de la representatividad territorial de cada uno de ellos, aquí debemos resaltar que no era posible negociar con una solo persona, sino más bien los Mapuche tenían el sentido de la colectividad.

En la toma de decisiones habían tres aspectos a considerar según lo descrito por Rosales: no había imposición política, las decisiones debía ser un fruto de un acuerdo entre todos, la presencia física en el lugar sellaba la participación, así como también el consumo de comidas y bebidas, donde se aprobaba verbalmente las decisiones.(Zavala, 2011 en D. Rosales Historia General del Reino de Chile, 1989)

Segundo; era una especie de contrato, un compromiso mutuo, en la cual la parte que había tomado la iniciativa de alianza o paz debía ofrecer un ritual con comida y bebida, la otra parte, al participar se comprometía a respetar el acuerdo, aquí ambos se expresan por igual.

Tercero; en cada ritual político también están insertos los códigos culturales y espirituales, expresados en el rito, se invocaban a ancestros y fuerzas celestes, y actores invisibles que no eran percibidos por los españoles. (Zavala, 2011 en D. Rosales Historia General del Reino de Chile, 1989)

Este parlamento se realiza en la ciudad de Yumbel, en 1774, y reúne a representates de los cuatro Butalmapu o Futalmapu, desde el Biobío hasta Valdivia.

A estos encuentros no solo acuden Mapuche y españoles, sino también funcionarios de gobierno, ejército y representantes de la iglesia. Por parte del Pueblo Mapuche, se reúnen lonkos, caciques, ulmenes, conas, entre otros.

Su relevancia está dada por la magnitud del evento, los simbolismos y la formalidad que van adquiriendo un carácter normativo y de trascendencia política, como espacio de encuentro para generar decisiones importantes y negociar con los caciques, llegando a acuerdos desde las propias demandas y presentación de propuestas.

Todos estos parlamentos buscan resolver en alguna medida, las discrepancias de las relaciones fronterizas, los rompimientos de los acuerdos de paz, temor a que se formen nuevas rebeliones y guerra, y finalmente renovar o recapitular los tratados pactados en años anteriores.

”Todas estas formas de intercambio constituían el rico trasfondo del discurso político que estructuraba las relaciones fronterizas” (Leon, 1993, pág. 8)

Según las actas escritas, este encuentro consta con la participación de más de tres mil presentes, lo que da cuenta de las diversas dinámicas que debieron existir para generar un orden y roles específicos para desarrollar la actividad.

En estos Parlamentos, cada cacique da su punto de vista a través de un discurso ampliado, siempre con la intención positiva de llegar a acuerdo y de reafirmar los tratados anteriores, lo cual permitiría mantener las relaciones sociales, y los límites fronterizos.

En el caso español, persiguen establecer la paz y verificar la alianza con el Pueblo Mapuche a modo de garantizar el sometimiento consentido, fidelidad, obediencia y honradez como condiciones impuestas. (León, 1993)

 

Para los españoles está el temor de los últimos rompimientos de tratados, guerras y saqueos, lo cual les impide avanzar en su zona de conquista, disminuir la cantidad de soldados, y la imposibilidad de intercambiar especies para abastecer los fuertes, lo cual es fundamental para los españoles. “…La vida fronteriza era anárquica y regida a veces por la ley del más fuerte” (Leon, 1993, pág. 32)

Además, en estos Parlamentos era fundamentales para los españoles, dada la importancia de “que resolvería otros problemas de orden estructural cono eran los que tenían relación con la creación de la institucionalidad, la apertura de caminos, la regularización del tráfico comercial y de migrantes” (Leon, 1993, pág. 42).

Por otro lado, se les ofrece a los hijos de los caciques educación española, como una forma de transformación de su cultura y formas de organización, y como medio explícito de dependencia (y no solo en el sometimiento por la fuerza).

Para el caso Mapuche, es importante plasmar sus intenciones e ideas de solicitar al español el cese de formación de nuevos pueblos, y la expulsión de los jesuitas, pues significaban un impedimento para el desarrollo libre y pleno de su cultura, reforzar los límites territoriales y establecer la paz.

El parlamento de Negrete ha sido uno de los más importantes del siglo XVIII, producto de la cantidad de personas que logro reunir en el año 1793, según los escritos el número de asistentes llego a las nueve mil personas y el evento duro aproximadamente dos a tres meses, en esta oportunidad los Mapuche y los demás asistentes, instalaron carpas, ramadas e improvisaron albergues. (Instituto de Estudios Indígenas, Pablo Mariman, Compilador, 2002).

La diversidad de rituales que aquí se establecieron han sido de características únicas, y de ahí la importancia por la magnitud de este Parlamento, desde el punto de vista político.

 

Generalmente en estas actividades se dejaba por escrito una especie de acta, la cual después era enviada a la corona española, y detallaba minuciosamente la cantidad de asistentes, el número de lonkos, de españoles, de los traductores y la representación territorial de cada una de las localidades Mapuche, acentuando sus límites geográficos.

Por otro lado, en los escritos y registros españoles, se detallan también actividades compartidas, tales como la celebración de la misa en el caso español, y el sacrificio de animales, uso de canelos y otros rituales, desde el mundo Mapuche.

En esta oportunidad, los Mapuche asisten con la intención de exponer sus propias inquietudes, ideas y acuerdos, y no ser solamente meros receptores de información o de órdenes, es por ello, la importancia que resaltan algunos autores en el hecho de interpretar estas acciones como instancias políticas propias de un co-gobierno. (Mariman, 2002).

“El propio Pedro de Valdivia y los gobernantes que le siguieron tuvieron que entender que no se podía llegar a Chile a imponer su señorio a fuerza de sangre y fuego” (Instituto de Estudios indigenas, 2002, pág. 49)

La celebración del Parlamento, buscaba entre otras cosas, mantener lazos de confianza y poder establecer la paz entre ambas naciones, así como también reafirmar los límites territoriales y geográficos de libre tránsito y asentamiento permanente, pero también se usaba mucho para mantener espacios de intercambios de productos con los Mapuche, aperturas de caminos hacia las ciudades del sur, entre las cuales destacan Concepción, Valdivia y Chiloé.

 

 

Cita de las fotografías: El Parlamento de Negrete de 1793 en un dibujo del Atlas de la historia física y política de Chile de Claudio Gay.

Es uno de los Parlamentos más importante del siglo XVII, y se desarrolló a orillas del rio Quillen, el cual baja por el rio Quillen de Perquenco, pasa por Lautaro y termina en la comuna de Galvarino.

Fue uno de los primeros Parlamentos generales de la época, y la magnitud de la representación de territorios Mapuche, lo hace hoy en día significativo y con una gran representación estratégica.

En esta oportunidad, se llevaron a cabo rituales Mapuche, como el sacrificio de animales y otros tantos rituales religiosos con canticos y misas, las cuales  proyectaban la voluntad de mantener la paz, frenar los ataques y matanzas entre ambos Pueblos, y la serie de conflictos suscitados hasta el momento.

«Tuvo lugar este encuentro con una multitud de 65 Caciques entre los principales que tenían debajo de su jurisdicción a 10 y 12 Caciques, eran Lincopichon, Antegueno, Liencura, D. Antonio Chicaguala y el Marquez en compañía de 150 capitanes armados con arma blanca, daban los Mapuche la iniciación con un discurso del Cacique Antegueno la matanza de una oveja y vino para formalizar sacando los corazones y con una mata de canelo forjar la ceremonia que anteponía la disposición del pueblo Mapuche a consignar la paz» (Zavala, 2015, pág. 115).

 

«Para después Liencura y Loncopichon recapitular las condiciones y tratados de paz, lo cual concluido, y hecho el juramento, se levantaron todos los Caciques y abrazaron al Marqués y a los demás Capitulares y a los religiosos de la Compañía de Jesús, que se hallaron en aquella junta, y luego hicieron sus presentes de los regalos que traían prevenidos de sus tierras.” (Zavala, 2015, pág. 115).

 

Cuando culmino el ritual y las conversaciones los Mapuche procedieron el sacrificio de ovejas de la tierra y efectuaron el rito del entierro de las ramas, los españoles participaron activamente de estas manifestaciones; el marqués de Baides recibió e hizo circular entre los principales jefes españoles el corazón palpitante de la oveja de la tierra que se había ofrecido y el ramo de canelo salpicado con la sangre de esta. También el jefe español acepto el entierro, junto a las armas Mapuche, las armas españolas.(Zavala, 2011 en D. Rosales Historia General del Reino de Chile, 1989)

 

Luego entre caciques y gobernadores se intercambiaron presentes, los primero entregaron aves, carneros, y frutas de la tierra, los españoles entregaron chaquiras, listones y añil y otros artículos. (Zavala, 2011 en D. Rosales Historia General del Reino de Chile, 1989)

 

Para el Pueblo Mapuche respetar este tratado confería un compromiso solemne y de honra quienes daban valor a la palabra empeñada.

La relevancia de este tratado tiene que ver por un lado con la fragmentación de la zona dejando dos partes como centro fronterizo: la zona del Bio bio, y por otra la llamado zona sur Mapuche.

Además se toman acuerdos relativos a la transacción de productos, límites territoriales, los canales de comercialización de productos y derechos y deberes de cada nación.

 

“Quilin va a tener todos estos elementos. Establecerá los límites a la dominación en la medida que los mapuche pasan a ser vasallos libres, en relación directa con el soberano” (Bengoa, 2007, pág. 57)